La Medicina Veterinaria Tradicional China en los gatos (I): Acupuntura

La acupuntura es una de las ramas de la Medicina Veterinaria Tradicional China (MVTC) y se ha practicado durante varios miles de años en animales- humanos y no humanos- para prevenir y tratar distintas patologías. De forma muy resumida, la acupuntura consiste en la inserción de agujas muy finas en zonas específicas del cuerpo (acupuntos) para conseguir un efecto en el flujo y la regulación del Qi (energía vital) y la Sangre. Actualmente la ciencia permite también explicar los efectos de la acupuntura a través de la liberación de neurotransmisores (endorfinas, serotonina, etc), modulación del sistema inmune y estimulación de vías nerviosas.

La gente a menudo se sorprende de que los gatos puedan recibir esta terapia, por la interpretación frecuente y errónea de sus diferencias de comportamiento frente a otras especies domésticas, principalmente el perro. Nuestros compañeros felinos no sólo son buenos candidatos al tratamiento con MVTC: a menudo son los mejores, ya que responden antes al tratamiento. En el caso de la acupuntura, necesitan menos agujas que la mayoría de los perros para mostrar una respuesta.

Existen ciertas consideraciones a la hora de tratar un paciente felino con acupuntura:

1. Trabajar tranquilo y de forma “limpia”, con seguridad y eficacia pero evitando movimientos bruscos, voces altas y ruido ambiental. Fundamental: trabajar en una superficie donde el gato esté a gusto, ya sea en alto o en el suelo si lo prefiere así.
2. Emplear agujas de tamaño adecuado al paciente. Las agujas que se usan en acupuntura veterinaria son similares a las que actualmente se usan en humana, aunque se trabaja con un rango de tamaños más amplio para adaptarse al animal. Son metálicas, estériles y de un solo uso. El mango puede llevar un recubrimiento de plástico. Las empleadas en gatos son de longitud y diámetro inferior a las que normalmente se usan en el perro.
3. Hay zonas muy sensibles en los gatos, sobre todo en las extremidades anteriores. Esos puntos suelen emplearse al final, o cuando el gato ya está más relajado. La estimulación de otras zonas, como la parte posterior del cuello, puede tener un efecto calmante en esta especie, por la similitud con el estímulo materno.
4. La piel del gato puede ser más difícil de atravesar, sobre todo si ha vivido en la calle.
5. Aunque no les gusta sentirse restringidos o muy sujetos, muchos gatos agradecen sentirse rodeados o parapetados en su transportín, en brazos de su dueño, con mantas, etc, o incluso con nuestro propio cuerpo si estamos relajados.
La MVTC permite tratar y prevenir patologías muy diversas: problemas digestivos, urinarios, musculoesqueléticos, neurológicos, dermatológicos, etc, además de cualquier proceso que curse con dolor (a menudo infradiagnosticado en el gato), ya que la analgesia es uno de los efectos más notables. En nuestro centro, los motivos de consulta más frecuentes en felinos son estreñimiento, asma, vómitos y cistitis.

Autora: Maria Suárez Redondo DVM PhD CVA CVFT CVTP
Integra Centro Veterinario www.cvintegra.com
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Publicado por
gatosphera

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